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Oct

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¿PORQUÉ NOS CASTIGAMOS?

¿Porqué esa sensación de culpa? ¿Porqué somos nuestros peores “jueces”? ¿Es lo mismo ser “culpable” que “responsable”?

El castigo sólo nos sirve para revivir una y otra vez las consecuencias del daño causado o “ponerle sal a la herida”, sentimos esa necesidad de ser víctimas, de sentirnos apenados, indignados con nosotros mismos por no haber cubierto nuestras propias expectativas, nos aterra qué pensarán de nosotros, cómo nos verán tras el error, se apodera de nuestra mente el “miedo al rechazo por los demás” y nos creemos no merecedores de su afecto por esos fallos tan enormes…

Esto nos llevaría a plantearnos qué es un error sino mas que una “posibilidad” que siempre está ahí, en toda acción hay un resultado y ese resultado puede ser positivo o negativo, (en la mente de una persona que no contempla la posibilidad de aprendizaje tras el resultado no satisfactorio), por lo que obviamente antes de la acción es imposible saber qué resultado vamos a obtener. El miedo a fallar no es mas que la antesala del inmovilismo, creemos que “no hacer” es igual a “no fallar” pero entonces nos invade la sensación de estar “anclados en la zona de confort”.

Un trabajo interno, una gestión correcta de las emociones, conocernos, aceptarnos, saber qué fortalezas y debilidades tenemos son las llaves que pueden abrir la puerta que nos haga abandonar ese espacio “inconfortable”, formular de manera correcta los objetivos y poder acometer la ACCIÓN pero siendo conscientes que el MIEDO AL FALLO nos va a seguir acompañando, tal vez la equivocación sea creer que el miedo desaparece pero la realidad es que debemos aprender a caminar con el miedo como compañero y que este no se convierta en un MIEDO LIMITANTE sino POSIBILITANTE. “Fui capaz de hacerlo aunque estaba “cagado de miedo” (perdón por la expresión pero es una manera coloquial de expresar lo que muchas personas sentimos).

Pensemos a qué nos lleva la autoflagelación, en qué nos ayuda, cómo nos hace sentir y seamos conscientes que la culpa es uno de los mayores enemigos de la AUTOESTIMA. Pensemos que lo que CREAMOS que somos nos hará convertirnos en ello por lo que si creemos que somos incapaces existe la posibilidad que lo hagamos realidad.

¿Cómo combatir la culpa? La AUTOESTIMA es un factor clave, la CONFIANZA en uno mismo es el motor de nuestra vida y lo que nos posibilita para la acción y la acción es lo que nos genera confianza/autoestima por lo que podemos observar que es un bucle, un círculo cerrado… ACCIÓN/CONFIANZA/AUTOESTIMA/+ACCIÓN.

Existen investigaciones que demuestran que aquellas personas que tenían mayores umbrales de autocompasión también gozaban de mejor salud emocional, más satisfacción vital y menos riesgo de depresión o ansiedad. El sistema meritocrático nos va a culpar si no somos eficientes y esto hace que no aprendamos a soportar la incertidumbre, ni tengamos consciencia del esfuerzo y el tesón que son necesarios para lograr las cosas, la presión social nos “obliga” a obtener/sumar méritos continuamente para sentirnos “en paz con nosotros mismos” y por ende con los demás…

Pensemos por un momento en el mensaje que lanzamos a las personas que podría ser uno similar a este: “TIENES que ser feliz, TIENES que estudiar una carrera importante, TIENES que conseguir un empleo digo y respetable, TIENES que formar una familia ejemplar, TIENES que ser el mejor porque nadie se acuerda del segundo, TIENES QUE SER FELIZ…”

Inputs:

* Quiérete tal y como eres, y si hay algo que no te acaba de convencer, trabaja para mejorarlo pero ten presente cual es tu esencia.
* Respétate, no hay nadie más importante que TÚ.
* Prémiate, porque te lo mereces.
* Felicítate, haces muchas cosas bien hechas y cuando seas consciente de lo bueno que eres ya será una acción natural en ti.
* No te creas nada, prueba por ti mismo y comprueba que resultado obtienes porque TÚ sabes mejor que nadie cómo eres.

Gracias por vuestro tiempo y si no os ha gustado esta entrada… no os sintáis culpables!!! Seguramente no he sabido captar vuestra atención… 🙂