02
Ene

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EL MALTRATO INFANTIL ENCUBIERTO (El síndrome del Emperador)

Ahora a los niños ya no se les da en el “culete” y mucho menos una colleja avisadora del ¡¡ya basta!! ¡¡¡No!!!!, que eso es muy malo para su educación. Ahora ya no se les da un NO tajante para que sepan que están cruzando la línea roja, no porque lloran y se sienten futrados. Ahora es mucho mejor disfrutar de los buenos momentos y cuando los nenes se ponen “pesaditos” darles lo que piden para que no lloren y tengamos que hacer nuestra labor de padres que es enfrentarnos a ese llanto con firmeza y paciencia sin condescender, sino haciéndoles ver desde muy pequeños cuales son nuestros límites, para que ellos a su vez aprendan a poner los suyos en su momento.

Ahora se educa mucho mejor. Se les deja hacer para que no lloren, se les permite exigir y decidir para que no se frustren y por supuesto si deciden que le van a dar tres giros a sus padres hasta que estos se sientan incapaces de dominarlos y educarlos no pasa nada, porque entonces los padres en su bondad infinita los meten en la guardería y luego las máximas horas en el colegio o en extraescolares para que los eduquen otros que saben más, porque ellos no están dispuestos a disgustar a sus retoños.

Son padres incapaces de educar pero que saben exigir muy bien a los demás para que eduquen a sus hijos. Son padres dispuestos a tener conversaciones interminables con peques que todavía no entienden tanta palabrería para que no toquen algo con lo que se puedan hacer daño o estropear y que en medio de su disertación el niño termine dañándose, antes de mirar a su retoño y decirle un NO rotundo y clarito del que el “peque” derrame dos lagrimitas porque ha entendido que eso que le hacía tanta gracia no se toca y decida buscar otra actividad que hacer a ver si esa, según sus padres, sí es adecuada a él o no.

Alucinamos cuando oímos a madres defender que si unos chavalitos de entre 10 a 15 años quedan por redes sociales para pegarse en lugares públicos y grabar el triunfo del más bestia y la derrota del pringado de turno, no es tan malo… “siempre han habido peleas…”

Pues claro que siempre han habido peleas señoras mías, pero de forma puntual y por un problema mal resuelto entre dos personas, pero organizado, grabado y sólo por la mera diversión de derrotar a una persona y humillarla en público, eso es delito señoras mías, tengan los niños la edad que tengan eso es una conducta delictiva lo miren ustedes por donde lo miren. ¿Qué valores estamos enseñando que hasta las madres de estos desvergonzados buscan “paños calientes” para no tener que responsabilizarse de la educación que han dado a sus hijos?

Cómo se puede llegar a la desfachatez y la auto-convicción de que los hijos se gradúan por si solos… ¿Cuándo? ¿Cuánto daño pueden hacer a otros y a si mismos hasta que lo consigan? ¿Cuántos terminan “empastillados” por hiperactividad? ¿A cuántos se les tacha de agresivos? ¿Cuántos deciden que los porros les relajan y el alcohol les hace ser más divertidos?… ¿Por qué no les ponemos normas?, ¿límites desde bebés? ¿por qué no les enseñamos con nuestro ejemplo a que límites no deben de cruzar ni dejar que otros los crucen para saber valerse y guardarse a sí mismos? ¿De dónde creen los padres que los hijos aprenden eso tan valioso para vivir en sociedad?

¿Porqué está tan mal visto un NO rotundo a tiempo?.

Prefiero ser una “madre loca” que dió en el “culete” y cogió de la patilla para demostrar a mis hijos mis límites, sin tener que salirme de mis casillas, me enorgullezco de ser de esas “madres locas” que les han enseñado a comer a trocitos, a usar el orinal, a vestirse y desvestirse, a saberse hacerse valer con la palabra, a saber poner límites. Prefiero ser de esas “madres locas” que cuando NO era NO siempre, que lo que estaba bien lo sigue estando hoy y que lo que estaba mal sigue siendo un límite que no deben cruzar. Que se hizo respetar y que ahora ve como sus hijos se saben valer, saben poner límites y se saben hacer respetar sin tener que montar peleas callejeras donde demostrar que ni les pusieron límites ,ni les dieron una bendita colleja a tiempo.

Algún espabilado dirá que coger de la patilla o dar un cachete en el culo es enseñarles a ser violentos pues bien señores míos, la violencia está en las palabras, en el tono ,en la mirada y les aseguro que coger a un niño por la patilla con tranquilidad y mirándole a la carita diciéndole hasta aquí te ha dicho la mama, con un semblante pacífico es mucho más amoroso que después de llevar 15 minutos intentando convencer a un niño de algo, subir el tono de voz y demostrarle con los ojos inyectados en rabia tu impotencia para pararle. Y si los padres les demostramos impotencia , señores míos ¿cómo se van a sentir los niños que necesitan que sus papis sean los más fuertes , listos y firmes del universo? Se sienten decepcionados, perdidos y ansiosos.

Los gestos, un ligero cachete al culo, una “colleja avisatoria”, un movimiento que los inmovilice por unos segundos, son mucho más efectivos para sacar a un niño de su bucle que una disertación filosófica que al final no vamos a cumplir. Dejemos de ser tan retorcidos e hipócritas. Que muchos de los que van de dialogantes cuando ya han pasado sus límites dañan a los niños y ya con rabia, eso es intolerable, eso sí es enseñarles a que cuando no sepan que hacer agredan. Les hacemos más daño cuando no hacemos nada o cuando hacemos algo ya desbordados por la impotencia y la mala leche.

Este es mi trabajo, educar a los padres en la educación de los hijos y lamentablemente cada día me lo ponen más difícil.